jueves, 24 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
El jardín adaptado.
La continua mecanización de procesos que caracterizan a la sociedad actual, el alejamiento de la naturaleza, la masificación en las grandes ciudades, etc..., han producido que la naturaleza pase a formar parte de este entorno construido mediante un espacio denominado jardín, concebido como la medida de la naturaleza que el hombre a elegido para sí.
Estos pequeños espacios, muestran a la naturaleza como algo persistente y Juan Eduardo de Cirlot los define como ‘ ámbitos en los que la naturaleza aparece sometida, ordenada, selec-cionada, cerrada, que constituyen un símbolo de la conciencia frente a la selva (inconsciente), como la isla frente al océano’.
En estos espacios, la naturaleza aparece domesticada por el hombre, donde puede disfrutarla en contraposición a lo salvaje y caótico. Es la cura al `complejo de culpabilidad ´ creado por ha-berse apartado de la naturaleza salvaje de la que surge. Con ello, aparecen pequeños paraísos vegetales, ` espacios utópicos e irreales que representan un marco ajeno a las exigencias del tiempo ´ . El carácter artificioso y ficticio de estos jardines, revelan el carácter del sujeto que los contempla. La perfección vegetal remiten (al sujeto) a un espacio único en el que no transcurre el tiempo, todo se mantiene perfectamente quieto y pausado, con una frescura perenne. El termino artificial, tan ligado al jardín, no es tan negativo. Se remite a su origen de artificio (ars-facio = hecho por el hombre como arte).
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